• 100 g de aceite
  • 180 g de harina
  • 800 ml de leche
  • 2 cucharadas de queso en polvo
  • 8 lonchas de jamón de york
  • 10 tranchetes
  • huevo y pan rallado para empanar

Esta receta la aprendí cuando apenas tenía unos 10 años de una mujer que venía a mi casa por las mañanas a  hacer la comida, limpiar, planchar… En casi todas las casas se suelen hacer croquetas caseras, pero no es tan común elaborar otro tipo de fritos, como los de jamón y queso que aquí os enseño.

Estos fritos de jamón y queso no son nada complicados si tenéis dominado el tema de la bechamel. En mi casa a mi hermana le vuelven loca. En Navidad me pidió que hiciera pero no me dio tiempo así que este fin de semana se los debía y he preparado un buen cargamento.

ELABORACIÓN

Para preparar la bechamel ponemos en una cazuela el aceite y cuando empiece a calentar añadimos la harina. Dejamos que se cocine un poco a fuego no muy fuerte para que no se queme pero que no quede sabor a harina cruda tampoco. Luego retiramos del fuego y añadimos la mitad de la leche fría.

Volvemos a llevar al fuego y removemos bien con unas varillas mientras va espesando. Es muy importante deshacer los grumos en este punto. Nos quedará una masa muy espesa pero hay que mover con fuerza aunque sea un poco difícil.

Luego iremos incorporando más y más leche hasta obtener una bechamel más bien espesa. La cantidad de leche es orientativa ya que depende de qué harina y qué leche uséis.

Luego añadimos sal al gusto y dos cucharadas de queso en polvo para que coja un rico sabor a queso y los fritos queden más sabrosos.

Para preparar los fritos a continuación cogemos una bandeja de aluminio o un taper grande y untamos con un poco de aceite para que no se peguen. Ponemos una primera capa de bechamel de un dedo de grosor más o menos. Luego cubrimos con lonchas de jamón cocido. A continuación ponemos una capa de tranchetes de queso y luego otra de jamón. Por último tapamos con el resto de la bechamel y metemos a la nevera para que se enfríe y coja consistencia.

Mural-fritos-jamon-y-queso

Una vez frío cortamos con un cuchillo cuadrados y los vamos pasando por huevo y pan rallado. Por último los freímos y escurrimos sobre papel de cocina para quitar el exceso de aceite.